Instituto de Nutrición Celular Activa, especialistas en nutrición
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               Centro especializado en nutrición celular activa y ortomolecular
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Nutrición celular activa y ortomolecular, presentación, historia y servicios

          Limpieza Vital, el método de Felipe Hernández

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FELIPE HERNÁNDEZ RAMOS, nació el 7 de Marzo de 1966 en San Sebastián (Guipúzcoa). Después de la escuela secundaria su deseo era dedicarse al mundo del deporte, por lo que curso dos años de Educación Física en una Escuela Profesional de Barcelona. Una tragedia familiar, la muerte temprana de su madre, y el rotundo fracaso evidenciado por la medicina convencional, le hizo dirigir su mirada hacia las Terapias Alternativas, o Complementarias, como él prefiere llamarlas. Este acontecimiento marco un cambio importante en sus expectativas profesionales y desde ese momento, hace ya 20 años, no ha cejado en su empeño por investigar y aplicar una terapéutica natural de vanguardia. Con este objetivo ha cursado estudios reglados y no reglados, en muy diferentes ámbitos: Diplomado en Nutrición Clínica y Dietética, Postgrados en Nutrición, Dietética y Dietoterapia (Universidad de Navarra), Psicología Básica (Universidad Complutense de Madrid), Gestión de Recursos Naturales (Universidad Politécnica de Barcelona), Bioética en Ciencias de la Salud y Nutrición Clínica (Consejeria de Sanidad del Gobierno de Canarias), y enmarcado dentro de las Terapias Complementarias, Naturopatía, Oligoterapia, Fitoterapia China, Terapia Ortomolecular, Fitoterapia en la Medicina Ayurvédica.          

Hace 16 años que decidió especializarse en Terapia Ortomolecular, disciplina donde se ha convertido en un referente. En los últimos 8 años ha realizado una media de 40 conferencias anuales sobre Nutrición Celular Activa o Nutrición Ortomolecular. Es el Coordinador para España de la A.F.M.O. (Asociación Francesa de Medicina Ortomolecular) y en estos momentos Presidente de A.E.N.T.O.C. (Asociación Española de Nutrición y Terapia Ortomolecular Complementaria). Como director del Instituto de Nutrición Celular Activa está empeñado en acercar esta especialidad a cuantos profesionales de la salud le sea posible. Entre sus alumnos, se encuentran médicos, terapeutas, farmacéuticos, biólogos, etc (en estos momentos más de 300 profesionales graduados en su Instituto). Como a él le gusta decir “hay que cerrar la brecha entre las dos medicinas” y se esfuerza por cumplir con esta máxima al dar y dirigir formación de calidad a profesionales  de ambos sectores. Tal como ha expresado en diferentes entrevistas, cree que “existen buenos y malos profesionales a los dos lados de la línea que separa la medicina convencional de las terapias complementarias”. 

La formación multidisciplinar de Felipe Hernández le ha permitido concebir la salud como “un todo”, ver al ser humano como una unidad y la enfermedad como la manifestación de un desequilibrio interno en sus diferentes ámbitos: el bioquímico, el mental e incluso el espiritual. No hay duda de que el “dolor del alma” y el desequilibrio emocional juegan un importante papel en la enfermedad física. Le gusta decir que ha aprendido mucho de sus alumnos y de los miles de profesionales dedicados al sector de la llamada Medicina Natural que conoce. Cree que las tres claves que deben caracterizar a un buen profesional de la salud son: las buena formación, la modestia profesional y el interés sincero por los pacientes. Nos dice que la buena formación puede venir del sector de la enseñanza reglada (que generalmente da mejores garantías) o no reglada (también existen escuelas de gran nivel en medio de mucha mediocridad), que la modestia es vital para entender donde terminan las competencias de uno y comienzan las de otro y, por tanto, derivar al paciente cuando se trate de un caso que debe ser tratado en otra especialidad .(convencional o no convencional), y que cuando se tiene auténtico interés en los pacientes es difícil hacer un mal trabajo, como máximo puede ser insuficiente, pero no malo. Con referencia a la formación se muestra muy agradecido por la influencia de algunos biólogos y clínicos franceses de nivel, de quienes, como dice, “ha aprendido cosas que no se enseñan en la facultad”, aunque también se expresa con agradecimiento al hablar de “las viejas glorias” de la naturopatía, como Manuel Lezaeta,  José Castro, Eduardo Alfonso y otros.


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