Instituto de Nutrición Celular Activa, especialistas en nutrición
REGÍSTRATE IDENTIFÍCATE
                 Noticias relacionadas con la nutrición
  NOTICIAS
Instituto de Nutrición Celular Activa, Noticias

          Limpieza Vital, el método de Felipe Hernández

Mostrando de 6 a 10
 
Páginas << 1 - 2 - 3 - 4 - 5 - 6 - 7 - 8 - 9 >>
 

FRUTAS Y VERDURAS.

20/05
Hoy en día, en el caso de las frutas y verduras, según la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria se ha disminuido el número de sustancias tóxicas autorizadas en la agricultura intensiva (ha pasado de un millar a menos de 300), se han prohibido productos persistentes y también han aumentado las técnicas que integran insectos como método para evitar las plagas. . Pese a los numerosos controles que pasan los alimentos, cada vez hay más estudios serios y profesionales de la salud, que alertan del efecto acumulativo de residuos químicos que llegan a través de la comida. Detrás de productos catalogados como saludables, hay tóxicos en pequeñas cantidades, que, sumadas a lo largo del día y de los años, pueden sobrepasar el límite permitido: es como un microenvenenamiento que afecta a mucha gente sin que se dé cuenta. Si pensamos en un ejemplo de comida que pudiera ingerir un niño, fácilmente acumula un total de 47 residuos tóxicos: ensalada (5), salmón con arroz (36) y un poco de queso como postre (6). Si a ello le sumamos que estos contaminantes no son fáciles de eliminar, especialmente en la actualidad que la mayoría de personas estamos con una sobrecarga emuntorial de estas sustancias, es fácil pensar que a medida que crecemos vamos acumulando aún más carga tóxica, agotando nuestras reservas de micronutrientes, oligoelementos y antioxidantes, e incapacitando a nuestras células a funcionar de forma óptima. Un ejemplo de ello es el insecticida DDT (diclorodifeniltricloroetano), que se utilizaba en la agricultura intensiva y que se comprobó que se acumulaba en el organismo generando graves consecuencias para la salud, fue prohibido hace ya 30 años. A pesar de ello, aún seguimos estando expuestos al DDT o a su principal metabolito, el DDE, que interactúa especialmente con los receptores hormonales de estrógenos y andrógenos (disruptor hormonal). La lista de trastornos de salud y enfermedades que se han vinculado con este insecticida es alarmante, afectando no sólo nuestra salud hormonal sino también la cognitiva, por mencionar una. No podemos dejar de mencionar el Aspartamo, también conocido con el código E-951 y que aparece en más de seis mil productos, entre los cuales destacan bebidas refrescantes, lácteos e incluso algunos medicamentos. Hace treinta años, en 1992, Betty Martini creó Mission Posible en Estados Unidos, una organización internacional que recopila estudios independientes que aseguran que este edulcorante no es seguro. Incluso la Fundación Europea de Oncología de Bolonia realizó estudios donde se observó una relación clara entre el consumo de aspartamo y cáncer, pero tampoco han sido suficientes para frenar la utilización de este edulcorante en la industria alimentaria. La FDA (Food and Drug Administration) ha aprobado su consumo porque no ha encontrado estudios concluyentes que relacionen directamente la ingesta de aspartamo y problemas de salud. No cabe duda que detrás de ello, hay una potente influencia de la industria alimentaria. Se estima que entre el 90-95% de los contaminantes que recibimos diariamente nos llegan a través de la alimentación. En España, el Departamento de Toxicología y Salud Medioambiental de la Universitat Rovira i Virgili, dirigido por Miquel Porta, catedrático de Salud Pública, ha realizado varios estudios al respecto. Ya hace años dirigió un estudio único en el Estado español por encargo de la Generalitat que analizó la sangre de 919 catalanes en busca de contaminantes químicos que se acumulan en el organismo. Todo el mundo tenía como mínimo uno de los contaminantes y también se vio que un 34% de los catalanes acumulaba por lo menos tres contaminantes en concentraciones altas. Recientemente, en 2014 se ha publicado un nuevo estudio, en el que la ingesta de mercurio de un 35% de la población de Cataluña superaría el umbral de 1,3 microgramos por kilo de peso de la persona (que se consideran "aceptables" a la semana). En el caso de los niños se demuestra que, de media, consumen 1,7 microgramos de metilmercurio, un resultado que supera incluso los datos del estudio previo realizado en el 2008. Las principales fuentes alimentarias de este metal pesado son el pez espada, el atún fresco o en lata y el salmón, aconsejando limitar su consumo. Referencia: Perelló G et al. Human health risks derived from dietary exposure to toxic metals in Catalonia, Spain: temporal trend. Biol Trace Elem Res. 2014 Dec;162(1-3):26-37. doi: 10.1007/s12011-014-0138-x. Epub 2014 Sep 28. En INCA esperamos que todos estos estudios ayuden a la población a poder tomar conciencia y escoger la mejor elección de productos al momento de "nutrirse", al mismo tiempo que ayudamos al proceso de detoxificación, pues es la propia salud la que está en juego. En la Unidad de Terapia Regenerativa Celular ofrecemos nuestra ayuda para elaborar pautas alimentarias personalizadas que ante todo ayuden a mantener un óptimo funcionamiento a nivel celular y nos den calidad de vida a lo largo de los años. Por último, a pesar que sabemos que lo ideal sería consumir todo ecológico, en la mayoría de casos, por diversas razones como es el costo que conlleva o la falta de acceso a esos alimentos, nos vemos impedidos de poder adquirirlos e incluirlos en nuestra dieta. Es por lo anterior que sabiendo que no todos los alimentos presentan el mismo contenido en plaguicidas, les dejamos una lista de frutas y verduras que, tienen mayor o menor contenido en estos contaminantes según un estudio serio realizado a nivel internacional: VERDURAS Las más contaminadas son: apio especialmente, seguido de espinacas, pimiento rojo, patatas, lechuga y col rizada Las menos contaminadas: cebollas, espárragos, berenjena, col, boniatos, champiñones FRUTAS Las más contaminadas son: manzanas y fresas principalmente, seguidas de melocotones, nectarinas, uva y arándanos. Las menos contaminadas: piña, aguacate, mango, melón Cantaloupe, kiwi, sandía, pomelos OTROS ALIMENTOS Entre los menos contaminados encontramos maíz y guisantes. Entre otros alimentos que EWG sugiere consumir con el sello ecológico están: leche y productos lácticos, porque no tienen antibióticos, hormonas y plaguicidas procedentes de la alimentación de las vacas; carnes, incluyendo el pollo; café, porque se suele cultivar en zonas que regulan poco el uso de plaguicidas y de fertilizantes; y semillas y frutos secos, porque los plaguicidas y fungicidas se usan masivamente en la producción convencional. Fuente: Environmental Working Group Este ranking de frutas y verduras se establece a partir de alimentos lavados. Sandra Farré Schneider Unidad de Terapia Regenerativa Celular de I. N. C. A.
AGENDA
 

SÍGUENOS EN FACEBOOK TWITER
  AVISO LEGAL